Ntro Señor Cautivo de la Salud

La imagen de Ntro. Señor Cautivo de la Salud es una efigie labrada de tamaño natural, de porte aproximado 1,80m, realizada por el escultor-imaginero manchego Francisco Javier Muñoz Boluda. Talla que se expondrá al culto en la Parroquia de Ntra Sra del Rosario de Camarenilla (Toledo).

El encargo, realizado antes de la pandemia, trataba de realizar una relectura de la iconografía clásica del Cristo de Medinaceli de Madrid y por lo tanto su advocación sería Cautivo y Rescatado. El proyecto se estaba desarrollando en los plazos requeridos hasta que la Covid cercenó nuestro ritmo de vida. Una vez concluido el primer confinamiento, la necesidad del artista hizo que se cambiara el busto por uno nuevo en el cual expresar la propia experiencia vivida, de este modo se propuso modificar también la advocación de Rescatado por la de la Salud como recuerdo y reconocimiento a todos los sanitarios al pie del cañón, así como en memoria de todos los fallecidos.

La talla trata de representar a Cristo cautivo y maniatado, el nuevo busto buscaba expresar la resignación por lo que quedaba por venir afrontándolo con entereza y la confianza necesaria que el Padre le había transmitido. Además de humilde, se muestra poderoso invitando al diálogo a quien lo contemple y expresándole que él puede con la carga que sea necesaria. De este modo la misma confianza que le transmitió el Padre, Él nos la ofrece para poder afrontar cualquier desafío en esta vida, y más aún en estos tiempos que corren.

Finalmente y como iniciativa de la Parroquia, se le ha dedicado una nueva oración para incrementar la devoción a Cristo:

Oh, Señor Cautivo, te invocamos, con el título de la Salud, por eso pedimos tu protección, no sólo con la salud de nuestro cuerposino también del alma, para poder así vivir con sentido cristiano.

Dirige tu mirada sobre el mundo entero y sobre los que formamos este pueblo de Camarenilla, protege a los ancianos, los adultos, los jóvenes y los niños, y dales a t odos la salud de alma y cuerpo que necesitan.

Amén.